El vinagre ayuda a bajar de peso

El vinagre en sus diversas presentaciones —como el de sidra de manzana, vino, arroz, blanco, y de otros tipos—se ha usado durante siglos con fines medicinales. Hipócrates lo recomendaba para curar las úlceras. Y hoy algunas personas lo aplican para aliviar las picaduras de medusas, explica Carol S. Johnston, directora asociada del programa de nutrición en Arizona State University. Pero a pesar de su recién adquirida fama en Internet como auxiliar dietético, tomar vinagre solo te ayudará a perder peso si “eres una persona muy muy paciente”, dice Johnston.

La relación entre el vinagre y la pérdida de peso resulta principalmente de una prueba clínica de 2009 con adultos obesos de Japón en la que se descubrió que quienes consumieron diariamente una bebida que contenía una o dos cucharadas de vinagre bajaron 1.81 kilogramos después de 12 semanas, mientras que un grupo comparativo al que se le dio una bebida sin vinagre no perdió peso (los investigadores del estudio usaron vinagre de cidra de manzana, por ser considerado una opción con un sabor relativamente aceptable).

Varios estudios han demostrado que tomar pequeñas cantidades de vinagre antes de consumir alimentos que contienen almidón puede bloquear un aumento significativo en los niveles de glucosa, lo que reduce la respuesta glicémica de 20 a 40 por ciento al inhibir parcialmente la digestión del almidón, dice Johnston.

Quién era Abdelbaki Essati, el imam que forjó la célula terrorista de Barcelona

“El vinagre toma el almidón y convierte parte de éste en fibra, con lo que evita su digestión”, explica, y añade que los estudios de laboratorio han demostrado que el ácido acético en el vinagre inhibe las enzimas que ayudan a digerir el almidón.

Los estudios de Johnston han encontrado una menor concentración de glicemia en ayunas entre las personas que consumieron una cucharada de vinagre. Los investigadores suecos también reportaron una mayor sensación de saciedad en los consumidores de vinagre, si bien otros investigadores atribuyen este efecto a la náusea ocasionada por beber el líquido.

Desacelerar la subida de azúcar en la sangre después de comer podría contribuir a bajar de peso, dice David S. Ludwig, autor del libro “Always Hungry?” y profesor de nutrición en la Harvard T.H. Chan School of Public Health.
“El principal problema de la dieta moderna es que los carbohidratos procesados se digieren y absorben demasiado rápido, lo que conduce a un repunte en los niveles glicémicos y de insulina, que horas más tarde disminuyen repentinamente” y producen otro ataque de hambre, dice Ludwig.

Él aboga por el consumo de carbohidratos que se digieren más lentamente, como los frijoles, las frutas, los vegetales y los granos enteros. Sin embargo, advierte que el vinagre podría usarse en las “dosis que los humanos han consumido desde hace siglos, y no en dosis farmacológicas”.

El vinagre puro puede ser difícil de tragar y puede ocasionar que quien lo consume se atragante lo que podría llevar vinagre a los pulmones, lo que posiblemente podría ocasionar neumonía. Los informes de casos publicados vinculan el consumo de vinagre con espasmos en las cuerdas vocales, desmayos y lesiones en el esófago. Los médicos holandeses reportaron el caso de una joven de 15 años cuyos dientes se deterioraron por beber un vaso de vinagre de manzana todos los días para perder peso.

Cuando los pacientes le dicen a Johnston que quieren consumir vinagre para perder peso, “siempre les digo que diluyan una cucharada en 235 ml de agua, y que lo beban junto con los primeros bocados. Lo que se busca es que el ácido lleve el almidón a los intestinos”. Todo tipo de vinagre lo hace, siempre y cuando tenga por lo menos 5 por ciento de ácido acético, aunque Johnson hace notar que algunos vinagres gourmet contienen azúcar añadida, lo que aumenta el número de calorías.

No obstante, varios dietistas que trabajan con diabéticos aconsejan actuar con cautela. El consumo de vinagre no forma parte de las recomendaciones nutricionales de la American Diabetes Association, dice Margaret Powers, una dietista registrada, educadora en diabetes y presidenta de salud y educación en la asociación. Powers dice que el vinagre no debería considerarse “un remedio mágico” para perder peso ni controlar la diabetes.

Katherine Zeratsky, dietista y nutrióloga registrada en la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, agrega: “el vinagre no tiene nada de malo. Pero si alguien con diabetes piensa ‘si no quiero tomar medicina, puedo tomar vinagre’, la recomendación sería: no”.

Más allá de la pérdida de peso, también se dice que el vinagre puede eliminar los hongos de las uñas, los piojos y las verrugas.

El vinagre en sus diversas presentaciones —como el de sidra de manzana, vino, arroz, blanco, y de otros tipos—se ha usado durante siglos con fines medicinales. Hipócrates lo recomendaba para curar las úlceras. Y hoy algunas personas lo aplican para aliviar las picaduras de medusas, explica Carol S. Johnston, directora asociada del programa de nutrición en Arizona State University. Pero a pesar de su recién adquirida fama en Internet como auxiliar dietético, tomar vinagre solo te ayudará a perder peso si “eres una persona muy muy paciente”, dice Johnston.  La relación entre el vinagre y la pérdida de peso resulta principalmente de una prueba clínica de 2009 con adultos obesos de Japón en la que se descubrió que quienes consumieron diariamente una bebida que contenía una o dos cucharadas de vinagre bajaron 1.81 kilogramos después de 12 semanas, mientras que un grupo comparativo al que se le dio una bebida sin vinagre no perdió peso (los investigadores del estudio usaron vinagre de cidra de manzana, por ser considerado una opción con un sabor relativamente aceptable).  Varios estudios han demostrado que tomar pequeñas cantidades de vinagre antes de consumir alimentos que contienen almidón puede bloquear un aumento significativo en los niveles de glucosa, lo que reduce la respuesta glicémica de 20 a 40 por ciento al inhibir parcialmente la digestión del almidón, dice Johnston.  Quién era Abdelbaki Essati, el imam que forjó la célula terrorista de Barcelona  “El vinagre toma el almidón y convierte parte de éste en fibra, con lo que evita su digestión”, explica, y añade que los estudios de laboratorio han demostrado que el ácido acético en el vinagre inhibe las enzimas que ayudan a digerir el almidón.  Los estudios de Johnston han encontrado una menor concentración de glicemia en ayunas entre las personas que consumieron una cucharada de vinagre. Los investigadores suecos también reportaron una mayor sensación de saciedad en los consumidores de vinagre, si bien otros investigadores atribuyen este efecto a la náusea ocasionada por beber el líquido.  Desacelerar  la subida de azúcar en la sangre después de comer podría contribuir a bajar de peso, dice David S. Ludwig, autor del libro “Always Hungry?” y profesor de nutrición en la Harvard T.H. Chan School of Public Health. “El principal problema de la dieta moderna es que los carbohidratos procesados se digieren y absorben demasiado rápido, lo que conduce a un repunte en los niveles glicémicos y de insulina, que horas más tarde disminuyen repentinamente” y producen otro ataque de hambre, dice Ludwig.  Él aboga por el consumo de carbohidratos que se digieren más lentamente, como los frijoles, las frutas, los vegetales y los granos enteros. Sin embargo, advierte que el vinagre podría usarse en las “dosis que los humanos han consumido desde hace siglos, y no en dosis farmacológicas”.  El vinagre puro puede ser difícil de tragar y puede ocasionar que quien lo consume se atragante lo que podría llevar vinagre a los pulmones, lo que posiblemente podría ocasionar neumonía. Los informes de casos publicados vinculan el consumo de vinagre con espasmos en las cuerdas vocales, desmayos y lesiones en el esófago. Los médicos holandeses reportaron el caso de una joven de 15 años cuyos dientes se deterioraron por beber un vaso de vinagre de manzana todos los días para perder peso.  Cuando los pacientes le dicen a Johnston que quieren consumir vinagre para perder peso, “siempre les digo que diluyan una cucharada en 235 ml de agua, y que lo beban junto con los primeros bocados. Lo que se busca es que el ácido lleve el almidón a los intestinos”. Todo tipo de vinagre lo hace, siempre y cuando tenga por lo menos 5 por ciento de ácido acético, aunque Johnson hace notar que algunos vinagres gourmet contienen azúcar añadida, lo que aumenta el número de calorías.  No obstante, varios dietistas que trabajan con diabéticos aconsejan actuar con cautela. El consumo de vinagre no forma parte de las recomendaciones nutricionales de la American Diabetes Association, dice Margaret Powers, una dietista registrada, educadora en diabetes y presidenta de salud y educación en la asociación. Powers dice que el vinagre no debería considerarse “un remedio mágico” para perder peso ni controlar la diabetes.  Katherine Zeratsky, dietista y nutrióloga registrada en la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, agrega: “el vinagre no tiene nada de malo. Pero si alguien con diabetes piensa ‘si no quiero tomar medicina, puedo tomar vinagre’, la recomendación sería: no”.  Más allá de la pérdida de peso, también se dice que el vinagre puede eliminar los hongos de las uñas, los piojos y las verrugas.